Oscar Ratto

Panorámica: cyber-vudú y la razón de estado. 2010
Óleo sobre lino
488 x 976 cm

Biografía

Nació en México, D.F., 1953.

Estudios:

1980-1985    Escuela Nacional de Artes Plásticas, UNAM, México, D.F.

1974-1975    Escuela de Arte, Bournemouth, Inglaterra.

Exposiciones Individuales (selección):

2002           Pintura Reciente, Bar Milán, México, D.F.

2001           Escenas, La República, México, D.F.

2000           Casos de sugestiones reales, Enanos de tapanco café-galería, México, D.F.

2000           Leguas de sequía, Gimena y La Fábrica, México, D.F.

1997            Los sodomitas del desierto, (and the murderers of the night came

at dawn), Galería del Sur, UAM, México, D.F.

1994            Miscellanea, Museo de Arte Carrillo Gil, INBA, México, D.F.

1991            La tragicomedia y lo tangible, Casa de Cultura México-Japón, México, D.F.

1984            Pinturas, Talleres de Investigación Gráfica, México, D.F.

Reconocimientos (selección):

2001-2007    Beca, Sistema Nacional de Creadores, FONCA, México.

1993            Mención honorífica, II Bienal José Clemente Orozco, Guadalajara, México.

1992            Primer lugar, VIII Bienal Domecq, México, D.F.

1991            Mención honorífica, I Bienal José Clemente Orozco, Guadalajara, México.

1987            Mención honorífica, Salón Nacional de Artes Plásticas, Sección Pintura, México.

1986            Primer lugar, III Bienal de Pintura Rufino Tamayo, INBA, México.

CYBER VUDU Y LA RAZÓN DE ESTADO

Cielo amarillo con rayas negras. En el prisma bunker-computadora la bestia de poder se encontraba sumamente preocupada consultando al oráculo de tzantzas parlantes acerca de los recientes amotinamientos pero, sobretodo, por la información de que los jíbaros/hackers gestaban un virus capaz de disolver el hechizo digital. El amarre vudú controlaba toda actividad cotidiana subliminalmente en propaganda: imágenes, ritmos y palabras clave, todo esto coordinado por el prisma, a lo cual la subversión contrarrestaba con poderosos sonidos y metáforas dirigidos al subconsciente.

La estructura social estaba regida por el sub-dios dinero y el sub-dios hampa, aparentemente opuestos pero operaban entre sí con la colaboración de los Ton-Ton Macute, fuerza de seguridad, represión y miedo.

Gracias a este orden existía la división del trabajo en función a los especuladores del hambre, también llamados devoradores, quienes tenían el alimento fuertemente custodiado.

En el mercado del esclavismo sexual, cuerpos de mujeres y hombres en estado de animación suspendida eran exhibidos en cajas de plexiglass.

Los devoradores se nutrían, a su vez, de vejación.

Y así como canta la memoria del tambor "La muerte vino a la Tierra a comer sangre y dolor".

La Sublevación. La gente se amotinaba en zonas francas libres del yugo. En las esquinas y lotes baldíos, en terreno Elewá, efectuando rituales y prácticas de histeria colectiva/curativa.

Se escuchaba al unísono, como martillo, la repetición hipnótica "...maldito animal. Échale sal, maldito animal. Échale sal..."

La rebelión fue iniciada por el mago lumpen y el astronauta de la basura. En la etapa final surgió el héroe trágico-patético.

Hasta que un día se completó la eclosión del virus y se activó. La estructura de cuarzo y platino del prisma se sobrecalentó a tal grado que el cielo amarillo con rayas negras se disolvió, todo se empezó a derretir con una enceguecedora luz blanca y un sordo silencio.

Apareció otro sol en el universo.

Oscar Ratto 2009 The Haunted-One