El museo zacatecano exponía el trabajo de un grupo de artistas de la ruptura

Revista Impacto / Herles Velasco
17-07-2011

Número 3203   Domingo 17 de julio de 2011

El museo zacatecano exponía el trabajo de un grupo de artistas de la ruptura

Akaso Por Herles Velasco

Esta exposición había sido parte de un proyecto encabezado por Fernando Gamboa, para llevar aquel novedoso arte nacional al pabellón de México en la Expo Mundial de Osaka en 1970

Cuando Sergio Autrey, coleccionista, miembro de los patronatos del Museo Nacional de Arte y del Festival de México, visitó el Museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez hace algunos años, algo de aquella exposición lo marcó.

En aquella oportunidad, el museo zacatecano exponía el trabajo de un grupo de artistas de la ruptura; movimiento que nació en los 50 como crítica a la Escuela Mexicana de Pintura, que llevaba casi cuarenta años promoviendo el muralismo nacionalista de izquierda.

Dicha exposición había sido parte de un proyecto encabezado por Fernando Gamboa, para llevar aquel novedoso arte nacional al pabellón de México en la Expo Mundial de Osaka en 1970.

A partir de esa experiencia, Autrey emprendió su proyecto Akaso (palíndroma de Osaka), para lo cual invitó a 26 pintores y 21 videoastas, todos ellos nacidos tras aquella generación de la ruptura, a retomar esa misma inquietud primigenia que surgió en Gamboa de mostrar qué es lo que se está haciendo hoy por hoy en el arte plástico mexicano, aquello que no forma parte la selección oficial.

Sin embargo, la aventura emprendida por Sergio Autrey tenía sus riesgos, no sólo el de procurar crear una exposición homogénea en cuanto a su concepto, también hubo que lidiar para buscar dónde meter 26 piezas en gran formato (había aquí también una alusión al muralismo) y proyectar 21 videos concebidos a partir de la obra plástica.

Se tocaron las puertas en los espacios a los que la lógica guiaba para una exposición de estas características; primero al Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC), dirigido por Gabriela de la Torre, del cual obtuvieron respuesta negativa, después en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (Marco), donde la respuesta fue la misma.

El tiempo dirá si la decisión de cerrarle las puertas a la propuesta de Autrey en esos foros fue la mejor, hasta el momento todo parece indicar que no es así.

Finalmente, Akaso encontró un lugar en el Museo Universitario del Chopo (MUCH), donde desde el 27 de junio y hasta el 30 de octubre se puede apreciar el trabajo de artistas como Alberto Castro Leñero, Ilse Gradwohl, Roberto Turnbull, Irma Palacios o Eloy Tarcisio, por mencionar algunos.

La exposición ha pasado inadvertida por los medios oficiales, cuya difusión ha dejado mucho que desear. Sin embargo, Akaso no ha estado exenta de férreas críticas, algunas de las más enérgicas han sido publicadas en la revista Proceso y en La Jornada.

En ciertas ocasiones, ésta es una de ellas, las malas críticas por parte de “expertos” develan la importancia de un acontecimiento, Akaso, es un acontecimiento que no ha pasado sin pena ni gloria. Pero el morbo es sólo la más pequeña de las excusas para visitar la exposición en el Chopo. Y es que al final, después de repasar cada una de las obras, las propuestas y las críticas es muy difícil restarle méritos a Sergio Autrey y a los artistas que conforman el proyecto Akaso, que quieran o no los críticos, están ganado cada vez más simpatizantes.

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