Akaso en el Chopo

Teresa del Conde / La Jornada - Opinión
07-06-2011

 

 

No es el museo más ad hoc para mostrar pinturas de dimensiones murales realizadas por 26 participantes, pero hay que agradecer su visibilidad en esta ciudad.

El recinto más apropiado quizá hubiera sido el Museo Universitario de Ciencias y Arte (MUCA), anexo a la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde se realizaron los trabajos de mayores dimensiones.

Lo es, no sólo por eso, sino porque tal generosísimo recinto se presta a ser acondicionado de acuerdo con lo que aloja, y es uno de los mejores espacios museográficos destinados a exposiciones con los que cuenta no sólo la UNAM, sino otras instancias como las de los museos del Instituto Nacional de Bellas Artes.

Excepto la pieza de Ilse Gradwhol, todas se exhibieron por primera vez en las aireadas tres plantas del Museo de Arte de Hermosillo, Sonora, donde algunos pudimos verlas. Es inquietante la manera en que los ámbitos de exhibición y la museografía cambian la percepción de los espectadores.

Por supuesto que el proyecto del empresario Sergio Autrey, quien, quiéralo o no, resulta ser “curador” del mismo, tiene sus asegunes y ha producido apreciaciones críticas, muchas expresadas sólo en forma verbal, que por cierto no han involucrando los sentires de los propios participantes sobre las obras integradas.

La pintura peor exhibida de todas –se corre el peligro de pasarla por alto– corresponde a Roberto Turnbull y es un trabajo limpio, “vitalista”, de buen efecto, según mi criterio. Quizá ese sitio debió ser permutado por el que ocupa el trabajo, muy acelerado Daydream, de Mauricio Sandoval, de quien he visto piezas mucho mejores. Puede argüirse que el título que le puso es acertado y que un ensueño infantil debe así ser expresado.


http://www.jornada.unam.mx/2011/06/07/opinion/a06a1cul